Sarmiento me sacó de la calle

Raúl Valdez, técnico de Sarmiento (Resistencia), nos cuenta de que manera están planificando la vuelta a los trabajos, la importancia de Sarmiento en su vida personal y la gran experiencia en la Copa Argentina.
Proyecciones para el inicio de las actividades.
Tenemos un gran problema ligado a la falta de previsibilidad que hay en el fútbol argentino, para así poder saber dónde estamos parados y hacia dónde tenemos que partir. Por ejemplo, al 50% del plantel de Sarmiento, se le vencía el contrato en junio de este año, y el otro 50% tienen contratos algunos por 2 años y otros por 3 años.
Las decisiones se ven un poco complicadas por esta falta de información respecto a cuándo volveríamos, cómo sería el torneo, y demás. Nosotros en nuestra categoría estamos a dos puntos del puntero y con un partido menos jugado, entonces nos interesa saber en qué condiciones va a continuar el campeonato. Si se va a reanudar normalmente y a partir de ahí jugarse el hexagonal, sí quedan las posiciones como están dándolo por finalizado, o cómo se va a definir esto.
Por nuestra parte, estamos en contacto con el cuerpo técnico y con los jugadores para trabajar en la planificación, sobre todo futbolística por ser un caso atípico al estar 3 meses parados ya que el 70% de los jugadores del club viven en departamentos, ámbito que dificulta los entrenamientos. Es por eso que buscamos constantemente alternativas, ya que, si nos dan tres o cuatro semanas de entrenamiento previo a reiniciar el campeonato el riesgo de lesión es muy alto, debemos tener un plantel largo y estamos estudiando todas esas alternativas. Dentro de estas, hicimos dos planes de trabajo, uno ideal con ocho semanas de ejercitación y otro con cuatro semanas, en caso de que la reanudación fuera en el corto plazo.
La importancia de Sarmiento en su vida.
Yo vivía a seis cuadras del club Sarmiento, donde hoy están la sede, el microestadio de básquet y cancha de tenis, en uno de los barrios complicados y humildes que hay en Resistencia. A veces destacarse en el fútbol genera que te lleven a otros lugares, un señor del barrio me acercó al club, donde había una comisión de madres que me ayudaron. Ellas me dieron ropa de entrenamiento, me dijeron que podía ir todos los días, que vaya a la mañana a tomar un mate cocido con leche, me preguntaron si iba a la escuela, ya que los maestros también eran directivos del club, fueron a hablar con mi mamá y mi papá a consultarles si no había problema… Ellos accedieron, me dejaron jugar en el club, mientras cumpla con la escuela (risas).
A medida que fui creciendo como jugador, me fui ganando el cariño de la gente en el club y me fueron comprando libros, bicicletas, cosas para estudiar.La gente me ayudó mucho hasta el estudio secundario, me bancaron todo el ciclo escolar, me acompañaron en momentos difíciles cuando mis padres no tenían trabajo. A los 15 años debuté en primera, y la plata que ganaba se la daban a mi papá para ayudarlo. A su vez, el club me consiguió un trabajo a la mañana como cadete, a la tarde entrenaba y a la noche me iba a la Escuela de Comercio N° 1. A los 17 años surgió mi pase de Sarmiento a Chaco For Ever, algo raro en ese momento, y ahí me desarrolle profesionalmente.
Sarmiento me sacó de la calle, algunos de mis amigos del barrio lamentablemente ya fallecieron a causa del alcohol, de las drogas, las cosas malas de la vida que tienen algunos sectores desprotegidos. Yo tuve la suerte de tener la contención del club, además mis padres eran muy humildes, pero siempre me supieron dar mucho afecto, mucho cariño. Mi papá era un hombre de pocas palabras, pero nunca me dejo solo, siempre estaba conmigo acompañándome en todo lo que hiciera.
Uno tiene que ser agradecido, en lo académico llegué a cuarto año de ciencias económicas, me recibí de profesor de educación física, y de entrenador. Y en lo profesional, cuando terminé mi carrera futbolística como jugador, trabajé doce años como secretario de deporte de la provincia de Chaco, trabajé en el club de la Universidad Nacional del Nordeste, hasta que volví a Sarmiento como Director Técnico.
-Experiencia Copa Argentina 2018
Nosotros habíamos armado un equipo para poder ascender, y el presidente en una ocasión nos planteó que todo lo que juguemos lo peleemos, nosotros teníamos esa mentalidad…
En ese momento se me quemaron los libros, a veces llegas a una parte del equipo, y no a la totalidad, a veces faltan herramientas, y por sobre todas las cosas, falta tiempo. Así llegó la inclusión del Coach en el plantel, para diseñar conversaciones con el fin de tratar esas cosas, saber qué querían los jugadores, y como se veían para tratar de pelear los dos frentes. El coach hizo un buen trabajo, había cierta presión en el plantel dado que la prioridad era conseguir el ascenso, además en la prensa también utilizaron mucho ese discurso, que impactó en los jugadores, otorgándole el nivel de prioridad.
De esta manera, nació el trabajo del coach, generamos una mentalidad dentro del plantel para arriesgar. Hicimos una evaluación, y le demostramos objetivamente a los jugadores que teníamos un plantel largo con capacidad de aguantar esa cantidad de partidos, siempre y cuando tuviéramos los cuidados especiales que corresponden esos enfrentamientos.
En esa temporada tuvimos un apoyo logístico enorme de parte del cuerpo técnico, a cargo de Joaquín Espindola, donde empezamos a trabajar diferentes aspectos como la presión tras pérdida, en qué momento lo teníamos que hacer, cómo teníamos que contextualizar nuestro trabajo, etc. Una serie de actividades que potenciaron nuestro trabajo, el partido contra Racing fue planificado con entre 15 a 20 días de anticipación, identificando las claves del partido y gracias a Dios salió, como podría haber no salido.
Además, los jugadores en estos partidos se motivan el doble, dejan su vida futbolística en este tipo de encuentros contra equipos de primera división, como así también lo difícil en ese momento, era mantener ese nivel de motivación cuando teníamos que volver a jugar en el Federal.Fue una gran experiencia, una gran enseñanza desde el punto de vista del entrenamiento y la competencia, tanto para el club, para el cuerpo técnico como para los jugadores, se peleó al máximo en los dos frentes y no tenemos nada que reprocharnos.
