Quería llegar a primera para darle comodidad a mi familia

Gastón Esmerado, actual DT del Club Almagro, nos cuenta como se prepara su equipo para el inicio de las actividades post pandemia, sus origines y el cambio en el fútbol con el transcurso de los años, la posibilidad de ir al Olympique de Marsella y el día después del retiro.

Post pandemia en Almagro
-Todo este tiempo tratamos de aprovecharlo en nuestro trabajo, hablando con gente en el exterior que ya había empezado las actividades para saber sus protocolos, viendo de qué manera realizar la reintroducción de los jugadores. Estuvieron 180 días sin actividad, situación que nos obliga a estar atentos en la preparación física fundamentalmente con el fin de evitar complicaciones musculares. Cuando empezamos a entrenar, las primeras semanas nos encontramos a los chicos con muchísimas ganas, parecían los perros cuando los sacas a pasear que están desesperados. Hubo que calmarlos para que no se carguen, ni sufran lesiones. Este tiempo de entrenamiento fue muy positivo, en Argentina mandan los resultados y a veces no tenés tiempo de corregir todo lo que queres, pero al tener un plantel completamente nuevo pudimos hacer una muy buena introducción, que resultó importantísima para poder corregir aspectos técnicos y tácticos básicos.

Orígenes en el fútbol
-Mis inicios fueron en el potrero, en el barrio de Temperley, me acostumbré a jugar con gente más grande y ahí empecé a perder el miedo, que te elijan los más grandes para jugar me curtió desde lo futbolístico. A los 10 años llegué al Club Atlético Lanús en donde debuté en primera división a los 18 años, de esta manera empezó mi carrera futbolística. Mi objetivo principal para llegar a primera división se centró en darle a mi familia una comodidad que en ese momento no teníamos. Una vez que tuve la posibilidad de debutar, se me fue dando todo muy rápido. Sin embargo, previamente uno deja muchas cosas de lado, los amigos, perderte los nacimientos de tus hijos, fechas familiares importantes y demás, estas son cosas por las que todos los futbolistas pasamos, pero no me arrepiento de nada. Si tuviera otra vez la posibilidad haría lo mismo o más, esto se te termina a los 35 o 37 años y al otro día te queres morir, porque no vas más al vestuario, no cargas más al utilero, no compartís más con tus compañeros y nunca más volvés a sentir lo que es salir a un campo de juego. Hoy en día me toca ser Director Técnico, pero toda la experiencia del jugador es incomparable.

Los cambios en el fútbol
-En el fútbol está todo inventado hace mucho. Lo que sí fueron cambiando son las maneras de entrenar, hoy en día si los jugadores se cuidan mucho más, son responsables con la alimentación, descansan bien, entrenan doble turno y no tienen lesiones graves, tranquilamente pueden llegar a jugar hasta los 38 o 40 años. Antes éramos atletas, nos hacían correr 12km en la pretemporada, a los dos días 13km, llegue a correr 19km, cargando pesas en la espalda con el doble de mi peso, pensándolo hoy, fue una locura. Antes había menos lesiones, se entrenaba y se jugaba a un ritmo diferente. Hoy al modificar los entrenamientos se genera más dinámica, pero son pocos los equipos que tienen precisión en velocidad, el mejor ejemplo para hablar de esto es River Plate, tienen esa dinámica y precisión en velocidad, que es muy difícil de conseguir.  

Olympique de Marsella
-Me había comprado el 60% del pase un grupo empresario, el otro 40% era de Arsenal. En junio del 2005 me llegó la oferta, eran 5 años de contrato, vi donde iba a ir y se me volaron los patos, algo lógico porque es lo que uno soñó toda la vida. Recuerdo que faltaba una semana para arrancar el torneo en Argentina, y en ese momento Arsenal se había desarmado. Se habían ido Ale Limia, Calderon, el tanque Denis, entre otros, y yo venía de tres años muy buenos en donde mi nombre sonaba en muchos clubes, Racing cuando vendieron a Bastia, el Colón de Basile, algo del Málaga de España, pero no se concretaba nada. Cuando llegó la oferta del Olympique, fui a hablar con la dirigencia, la respuesta fue un no rotundo, dado que el equipo se había desarmado y yo estaba hace 6 años en el club, por lo que era difícil reemplazarme. Fui a hablar con Don Julio y en 10 minutos me convenció para quedarme en Arsenal, no me preguntes que me dijo porque no lo sé, pero no me fui a Francia (risas). 

El día después del retiro
-Cuando me retiré no quería ser entrenador tan rápido, quería ser Manager de Arsenal, lamentablemente no se dio la oportunidad, pero yo quería seguir ligado al fútbol. A los 27 años, jugando en Colón de Santa Fe, me dí cuenta que quería dirigir, cuando ves el partido de una manera y en el entretiempo el técnico te baja los mismos conceptos que pensabas empieza a picarte el bichito. Una vez retirado, mi primera experiencia en la profesión fue muy buena, nos quedamos a un gol del ascenso con Guillermo Brown. A veces es complicado que te vaya tan bien desde el primer momento, pero por suerte y gracias al gran trabajo del equipo, se nos dio. Lo que sí, en mi primera charla técnica como entrenador frente a un plantel estuve igual de nervioso, que al momento de debutar en primera división.

El retiro de Esmerado: penal, gol, amarilla y cambio, todo en doce minutos - LA NACION