El golazo de Ezequiel Ávila que vale una final.

El oriundo de Cinco Saltos, que jugó muchos años en Cipolletti, entró en el segundo tiempo contra Bolívar y le dio la clasificación a su equipo con un golazo increíble.

Todavía se está gritando el gol de Ezequiel Ávila en Pergamino. Entró a los 31 y unos segundos después el nacido en Cinco Saltos empalmó la pelota con su pierna supuestamente menos hábil. Su derechazo se clavó en el ángulo opuesto del arquero de Bolívar, Maximiliano Cavallotti, y desató la locura de la parcialidad de Douglas Haig

Ávila tuvo 18 presentaciones en la temporada. En la semifinal le tocó ingresar desde el banco para buscar el empate, que llegó en el minuto 78. “La verdad que en el banco lo viví con mucho nerviosismo, con ganas de poder empatar el partido y quedarnos un poco más tranquilos. Cuando me tocó entrar bajé un cambio, los chicos que estaban adentro tenían las revoluciones al máximo”, sostuvo.

Gol al minuto 2:30*