Todavía tengo mucho para darle al fútbol femenino.

Sofía Navarro, ex Gerente Deportiva del club Atlético Nacional Femenino, nos cuenta cómo fueron sus comienzos en el fútbol, la primera experiencia en su amada Córdoba y su proyecto personal dentro de una institución internacional como Atlético Nacional.
Actualidad y sus inicios en el fútbol.
-La pandemia nos ha afectado a todos, no solo desde lo económico sino desde lo emocional. Estando fuera del país me di cuenta de la importancia de la familia, que siempre supe, pero uno valora más algunas cosas cuando no las tiene. Hoy en día estoy aprovechando para estar con ellos, disfrutarlos, acompañar a mis padres, y siempre capacitándome. Hay mucha información que está lanzando FIFA sobre gestión deportiva que es muy interesante, a su vez estoy analizando proyectos y propuestas de diferentes instituciones.
Mis inicios en el fútbol son desde la cuna, nací con una pelota al lado, mi papá fue futbolista, en mi casa son muy futboleros. Somos seis hermanos, cuatro hombres y dos mujeres, pero de todos, la única que ejerce en el fútbol soy yo.
Mi mamá era modelo y mi papá futbolista. Todos querían que yo sea modelo, pero a mí me gustaba jugar al fútbol con mis hermanos, fue muy complicado. Yo no llegue a ser futbolista, porque las épocas eran distintas y estaba ese prejuicio de que no iba a poder vivir del fútbol, pero los sorprendí dedicándome a través de la gestión(risas).
El click para dedicarme al fútbol se dió cuando empecé a jugar en un campito con mis amigas, al aire libre en pleno invierno, quedándonos hasta las 22/23 hs. No teníamos apoyo de los dirigentes y a mi me gustaba organizar cosas, en ese tiempo no había quien tuviera relación con los directivos, entonces no iba a cambiar nada. Es por esto que decidí encabezar esa tarea y les solicité una estructura, ya que no teníamos pelotas, ropa, un torneo, no teníamos nada. Empecé a amar el fútbol femenino cuando sentí que a través de la gestión podría ayudar a mis compañeras.
Experiencia como coordinadora en Sportivo Belgrano
-Mi experiencia en el club no fue fácil, hace 4 años no se hablaba de fútbol femenino, existía pero no se hablaba del mismo. Era complicado, una comisión en la que eran todos hombres, fue difícil ganarse un lugar ahí dentro. Pero creo que siempre depende de la personalidad de cada uno, yo soy una persona que busca hacerse entender y evitar choques. Las relaciones a nivel profesional deben ser lo más claras posibles, todo pasa por la comunicación y poder trabajar en equipo. Me reconozco muy perseverante, a veces el presidente no podía atenderme y yo me sentaba afuera de su oficina tal vez hasta las ocho de la noche esperando que alguien me atendiera y me escuchara. Cuando empezaron a verme, a notar esa perseverancia, creo que hicieron un click grande y notaron que buscaba proponer algo serio.
En toda esa situación, lo más importante pasó por recalcar el rol de la mujer en la institución, lo significativo de que haya mujeres representando el club. La experiencia fue hermosa, nunca tuve ningún problema, no sufrí discriminación y pude lograr que hubiera fútbol femenino en el club, dejar los cimientos, que es muchísimo. Hoy en día hay una escuela con 60 chicas, y eso para mi, vale oro.
Abandonar Córdoba para mudarse a Medellín
-Decidí buscar un nuevo desafío, vendí todas mis cosas, mi papá casi se muere, pero yo quería salir de mi zona de confort, quería ser feliz haciendo lo que a mi me apasiona. Empecé a seguir el fútbol colombiano y noté que Atlético Nacional no tenía fútbol profesional femenino, aunque hacía un año existía el fútbol femenino en Colombia. Pensé que ese era mi momento, vengo de una sangre en la que somos familia con Atlético Nacional y sabiendo que no me iban a regalar nada, me fui con mucha ilusión. Estuve tres meses mandando propuestas y no me llamaban, estaba por regresar a Córdoba y me llamaron de la institución para avisarme que mi papá estaba invitado para celebrar los 70 años del club. Ni bien corté el llamado, supe que era mi momento para poder presentar formalmente el proyecto que llevaba y hablar con los dirigentes. Mostré lo que quería hacer, lo que había trabajado en Argentina y les dije que me encantaría organizar la estructura del fútbol femenino. Tuve la suerte que el presidente había sido parte del Comité Olímpico, por lo tanto, le interesaba crecer en otras disciplinas, tuvimos una buena conexión y pudimos empezar a trabajar dentro del club.
Cuando llegué a Atlético Nacional había 80 chicas entrenando de forma recreativa y en tres meses tenía que armar un equipo profesional. Nos juntamos con el cuerpo técnico y armamos una pirámide llamada “categorización de las jugadoras” en las cuales diferenciamos triple A, doble A, A, juveniles. En base a eso nos empezamos a organizar, hicimos convocatorias en todo el país siendo la primer institución de Colombia en realizar algo así y en tres ciudades del país. Fue muy importante la ayuda de René Higuita en esta tarea, ya que pasamos por un proceso muy largo.
El primer año lo viví muy difícil, me dediqué mucho a analizar la totalidad de la institución, cuáles eran los departamentos que había y cómo nos podríamos retroalimentar entre todos. Mi tarea con los dirigentes se basó en enamorarlos con esas ideas de crecimiento y demostrarles que el proyecto era sustentable.
Principales desafíos del Fútbol Femenino post pandemia.
-Actualmente, lo principal y lo que hay que seguir trabajando es la estructura del fútbol femenino dentro de las instituciones. Jugadores hay, patrocinadores hay, pero no hay personas dentro de las instituciones que se dediquen a trabajar exclusivamente para el fútbol femenino, que trabajen el área marketing, la formación de las jugadoras juveniles, con metas a mediano y corto plazo, lo fundamental es la estructura interna, y cuando la profesionalización llegue al 100% estemos preparados para afrontar esa liga y ese desafío.
Yo creo que la pandemia lamentablemente va a golpear un poco el crecimiento del fútbol femenino, con el desarrollo y el impulso que habíamos tenido esta frenada nos puede perjudicar, pero a su vez siento que es el momento ideal para que todas las instituciones se sienten y planifiquen, puedan armar estrategias a futuro para el fútbol femenino, plantearse objetivos de mercadeo, de inferiores, de estructura, es un momento crucial para poder trabajar entre todos los clubes, en conjunto y para poder fortalecer las ligas femeninas locales.
Proyecciones a futuro
-Trabajé mucho tiempo con los juegos nacionales Evita y aprendí mucho sobre la logística, me gusta mucho organizar, los traslados internos, los vuelos, reserva de hoteles, todo lo que hay detrás de un partido de fútbol local. No descarto trabajar en un futuro con un equipo masculino, pero creo que todavía le debo algo al fútbol femenino, me gustaría seguir aportando porque tengo mucho para dar.
